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LINAJE TRADICIONAL TAICHI ESTILO CHEN DE PEKÍN
BEIJING CHEN SHI TAIJI QUAN - 北京陈式太极拳

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​​TIAN XIUCHEN
18ª generación de la familia Chen | 2ª generación de la línea de Pekín
​Tian Xiuchen (1917-1984) fue uno de los discípulos más cercanos de Chen Fake y el principal impulsor de la línea de Pekín del estilo Chen. Su figura es fundamental por representar la unión perfecta entre el cultivo intelectual (wen) y la maestría marcial (wu).
Juventud y formación marcial.
Nació en septiembre de 1917 en el condado de Wanxian, provincia de Hebei. Se dice que fue un niño de constitución débil, lo que le motivó a estudiar Kung Fu Shaolin y diferentes armas durante la adolescencia. A los 18 años comenzó a estudiar también Xing Yi Quan con el famoso maestro Tang Fengting en la Primera Sociedad de Artes Marciales de Daxing (Daxing Di Yi Wushu She). Debido a que practicaba duro y diligentemente, y su nivel avanzaba rápidamente, su maestro le llevaba a actuar en el parque Zhongshan, el teatro Zhonghe y otros lugares, donde Tian Xiuchen recibió grandes elogios. También fue un experto en el manejo de la lanza, especialmente en las técnicas Nezha Qiang (lanza de Nezha) y Wuhu Duanhun Qiang (lanza de los 5 tigres que rompen el alma).

Aunque en esa época estudiaba principalmente con el maestro Tang Fengting, con los años aprendería también directamente con el maestro Hu Yaozhen. Su práctica de artes marciales era continua y, a pesar de su juventud, poseía un buen nivel.
Encuentro con Chen Fake.
En el año 1941 Tian Xiuchen se trasladó a Pekín como gerente/administrador de la prestigiosa tienda de pinceles y caligrafía "Wang Wentong Bizhuang", en el nº 115 de la calle Luomashi. Esta tienda era un centro de reunión de la élite intelectual de la época. Debido a su oficio, Tian era un consumado calígrafo, lo que refleja el equilibrio entre el cultivo intelectual y el marcial que mantuvo durante toda su vida. A pocos metros de su comercio estaba la residencia de Chen Fake, en el nº 135 de la misma calle. Al principio, Tian Xiuchen consideró que el maestro Chen no tenía una apariencia impresionante, por lo que no le prestó mucha atención. Y es que Chen Fake era conocido por ser un hombre extremadamente sencillo, vestía de forma humilde y no tenía el aire arrogante que muchos maestros de la época lucían en Pekín. Sin embargo, un día le observó practicando empuje de manos, se sintió intrigado y comenzó a observarle durante un tiempo. Cuando finalmente supo que su vecino era considerado el gran maestro de Taichi del estilo Chen, quiso aprender con él. Ante esta propuesta, Chen Fake le pidió que demostrara lo que sabía y tuvieron un combate amistoso. Tian Xiuchen poco pudo hacer ante el maestro de taichi. Quedó impresionado por las magníficas habilidades de Chen Fake y por un arte marcial que, en sus propias palabras, era «vigoroso, profundo, fuerte y suave». Como explicó años más tarde a sus discípulos, «quedé impresionado por las magníficas habilidades de empuje de manos del maestro Chen. Sentía que estaba golpeando un globo lleno de aire o una red: no había resistencia. Donde quiera que le golpease, él era capaz de soltarse, absorberme, tirarme o hacerme caer al suelo».
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A la izquierda, marcada, la calle Luomashi. Arriba el Parque Dongdan, donde Tian Xiuchen enseñó desde 1961 hasta su muerte. Abajo, el Parque del Templo del Cielo, donde actualmente practica la Asociación para la Investigación de Taichi estilo Chen de Pekín.
Al ver no sólo su base técnica, sino su rectitud de carácter y su nobleza, Chen Fake aceptó enseñarle. Para Chen Fake el wude (ética marcial) era más importante incluso que la habilidad física y tenía una regla no escrita: no enseñar a personas con carácter violento o arrogante. El hecho de que aceptara a Tian Xiuchen tan pronto, siendo además un experto en otros estilos, confirma que vio en él una "vasija vacía" y un corazón noble. Otro aspecto que valoró de Tian Xiuchen fue su paciencia de Tian, pues, a pesar de ser un hombre de negocios ocupado, nunca faltaba a su práctica diaria.

De este modo, Tian Xiuchen se convirtió en su alumno y comenzó a aprender Taichi del estilo Chen con él. Entre sus compañeros de práctica estaban Lei Muni, Li Jingwu o Sun Fengqiu, entre otros.
Método de aprendizaje.

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Chen Fake comenzó a enseñar a Tian Xiuchen también de forma individualizada. Al vivir tan cerca, Tian podía acudir en momentos en que no había otros alumnos, lo que le permitió recibir correcciones muy detalladas sobre la estructura ósea y la alineación, algo que luego él transmitiría con la misma precisión a sus alumnos. La motivación y el interés de Tian Xiuchen por aprender y mejorar en su práctica era tan grande que, poco después de conocer a su maestro, comenzó a invitarle a su casa. El maestro Chen acudía todos los días a desayunar, tomar té y charlar por la tarde. Incluso practicaban habitualmente a solas hasta altas horas de la noche, y el maestro se quedaba muchas noches a dormir. Igualmente, en otras ocasiones, era Tian Xiuchen quien acudía invitado a casa de su maestro. En su tiempo libre, a menudo se los podía ver juntos paseando por algunos barrios de Pekín, charlar o practicar en cualquier lugar. Tian Xiuchen era uno de los pocos discípulos que podía conversar con Chen Fake a un nivel profundo sobre los textos clásicos o la caligrafía. De este modo se fue fraguando una relación tan cercana y profunda que hizo que Chen Fake considerara a Tian Xiuchen un miembro más de su familia. El Taichi no sólo se aprende moviéndose, sino observando cómo el maestro se sienta, cómo camina y cómo interactúa: esta cercanía entre maestro y alumno permitió a Tian absorber el shen (espíritu) de Chen Fake de manera profunda.
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Chen Fake practicando tuishou
(empuje de manos) con Tian Xiuchen.
Sobre la forma de enseñar de Chen Fake, Tian Xiuchen consideraba que su maestro era estricto y, al mismo tiempo, paciente. Cada movimiento debía realizarse meticulosamente y sin ningún descuido. Trabajaba también en posturas estáticas de cada movimiento, pudiendo estar largos ratos y realizando correcciones minuciosas.

Para practicar fajin, el maestro Chen colocaba estacas de madera para que fuesen golpeadas con puños, hombros, espalda y caderas. No se trataba solo de "golpear", sino de aprender a transmitir la fuerza del suelo a través de la estructura, aprendiendo a dominar las "Ocho Potencias Principales" (Ba Fa) del Taichi.

También le hacía permanecer durante horas en posturas estáticas, no sólo en la postura básica, sino en cualquier postura de la forma (por ejemplo, látigo simple) durante mucho tiempo, corrigiéndole milímetro a milímetro.

Una práctica que realizaban a menudo en el patio de la calle Luomashi, especialmente en las noches que Chen Fake se quedaba a dormir, era tuishou (empuje de manos) con los ojos cerrados o en total oscuridad. Chen Fake quería que Tian dejara de confiar en la vista (que es lenta y engañosa) y desarrollara la escucha (ting jin). Esto explica por qué Tian Xiuchen era tan letal en las distancias cortas; no necesitaba ver el golpe para neutralizarlo, lo sentía a través de los poros de la piel y el cambio de presión en el aire.
Se dice que Chen Fake era especialmente estricto, casi obsesivo, con Tian en el dang (la zona de la entrepierna), que debe estar siempre redondeado y abierto, nunca colapsado. A veces le hacía practicar pasos básicos de Yilu colocando un tazón de té sobre su cabeza y otro entre sus rodillas (sin tocarlo). Si el dang no estaba bien estructurado, el equilibrio se perdía. .
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Otra práctica común era usar el palo no sólo como arma, sino como herramienta de corrección. Chen Fake ataba un palo corto a la espalda de Tian, alineando la base del cráneo con el coxis. Tian debía realizar la forma completa sin que el palo se separara de su espalda para practicar el zhong ding (equilibrio central).

A diferencia de las clases grupales, en las sesiones privadas en casa de Tian, Chen Fake utilizaba un método llamado fuerza de contrapeso (tuo zhong jin). Consistía en que Chen Fake colocaba sus manos sobre los antebrazos de Tian Xiuchen y dejaba caer todo su peso estructural (no muscular) mientras Tian intentaba realizar el primer movimiento de Yilu. Si Tian usaba fuerza en los hombros, se colapsaba. Chen Fake le obligaba a encontrar la fuerza de la base para sostener ese peso sin tensión. Tian recordaba que en esas sesiones terminaba empapado en sudor sin haberse movido más de diez centímetros.

Chen Fake no solo corregía la postura externa de Tian. En muchas ocasiones ponía su mano directamente sobre el abdomen de Tian Xiuchen mientras este realizaba los giros de cintura. Le obligaba a que el movimiento no fuera solo una rotación ósea, sino que se sintiera una compresión de los órganos internos. Quizá por eso Tian Xiuchen le dio tanto importancia al dantian nei zhuan (giro interno del dantian). Chen Fake le decía: «si el exterior se mueve pero el interior está quieto, estás bailando, no haciendo boxeo».

Otra práctica habitual era que Chen Fake agarraba la parte trasera de la chaqueta de Tian durante la práctica de Yilu. Si al realizar movimientos como látigo simple (danbian), Tian no abría correctamente las escápulas (han xiong ba bei), la tela no se tensaba de la forma correcta. De este modo, Chen Fake era capaz de detectar si la espalda de Tian estaba trabajando sólo por el sonido que hacía la tela de su ropa al tensarse o destensarse.

Chen Fake era también extremadamente estricto con la forma en que Tian Xiuchen desplazaba el peso. En el pasillo de la casa de Tian, su maestro le hacía practicar el paso de lodo (shang bu) colocando hojas de papel fino en el suelo. Tian debía deslizar el pie de modo que el papel se moviera pero no se rompiera ni se arrugara. Esto entrenaba la capacidad de cambiar el peso con una precisión absoluta .

Para evitar que Tian se distrajera con el entorno de la tienda o la calle, Chen Fake le obligaba a practicar con la mirada fija en un punto imaginario a kilómetros de distancia, incluso si había una pared delante. De ahí que Tian Xiuchen desarrollara una mirada tan característica al practicar. Los que le conocieron decían que cuando Tian practicaba, sus ojos parecían ver a través de las personas, una herencia directa de la mirada de combate de Chen Fake.

Es fundamental comprender que el entrenamiento de Tian Xiuchen bajo la tutela de Chen Fake no se basaba únicamente en la repetición de secuencias, sino en la aplicación de métodos pedagógicos tradicionales que habían definido al clan Chen durante siglos. Estas prácticas eran comunes entre muchos maestros de la vieja escuela para forjar a sus discípulos más cercanos. Al someter a Tian Xiuchen a estos rigurosos protocolos de la tradición clásica, Chen Fake se aseguró de que su discípulo no sólo memorizara la forma, sino que habitara los principios del estilo con una precisión física absoluta.

Como estudiante, Tian Xiuchen tampoco se quedaba corto: era perfeccionista en el aprendizaje del taichi, aprovechaba cada momento del día para integrar sus principios en la vida cotidiana, como por ejemplo en su oficio de calígrafo. También era elogiado por otros maestros que visitaban a Chen Fake y en una ocasión Hu Yaozhen, de quien hablaremos más adelante, se quedó asombrado no sólo por la técnica de Tian, sino por su "gongfu invisible": la capacidad de mantener los principios del Taichi incluso cuando no estaba haciendo la forma.

Los tres primeros años se dedicaron al aprendizaje detallado de Yilu. Más adelante, también aprendería con su maestro Erlu, palo corto, palo largo, espada, sable y tuishou.

Tian Xiuchen y Lei Muni.
​Además de recibir las enseñanzas de Chen Fake, Tian Xiuchen desarrolló una profunda amistad con Lei Muni y se ha descrito históricamente como una "fusión de talentos". Tian Xiuchen era el calígrafo intelectual y Lei Muni, policía de profesión, era conocido por su vigor físico. Cuando un maestro le solicitaba una demostración del estilo Chen a Chen Fake, en ocasiones elegía a Tian Xiuchen para mostrar Yilu y a Lei Muni para mostrar Erlu. Esto llevaría a que en el futuro, en la famosa grabación de la Universidad de Deportes de Pekín de 1979, ambos consensuasen realizar precisamente estas rutinas y mostrar así las dos caras del estilo Chen.

Ambos solían entrenar juntos fuera de clase, comparando detalles, puliendo movimientos y aplicando las técnicas marciales entre ellos como forma de profundizar y reforzar lo aprendido. Esta práctica conjunta se convirtió, en esencia, en una constante fuente de motivación y mejora.

Más allá de la cercanía personal que los unía, su relación estaba marcada por un desafío mutuo, natural y positivo. Practicaban juntos a diario, no sólo los movimientos formales, sino también las aplicaciones marciales y ejercicios de sensibilidad como tuishou (empuje de manos). En estos encuentros, la búsqueda de perfección no era sólo un esfuerzo individual: cada uno ayudaba al otro a corregir fallos, pero también trataba de superarlo, poner a prueba sus límites y exigirle precisión y control. Cada entrenamiento se convertía en una oportunidad para pulir el gesto técnico, afinar la sensibilidad corporal y fortalecer el espíritu marcial. No se trataba de una rivalidad destructiva, sino de un compromiso compartido: al exigirle al compañero lo mejor, uno mismo se veía obligado a crecer. Pero sus encuentros no eran únicamente físicos, sino auténticas sesiones de reflexión sobre el arte, donde se planteaban preguntas, hipótesis y posibles aplicaciones, lo que hacía de su amistad algo vivo y profundo.

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​Este tipo de relación es muy tradicional en las artes marciales chinas, donde los compañeros, conocidos como hermanos marciales (shi xiong di), juegan un papel clave en el desarrollo personal dentro del arte. Se considera que la verdadera maestría no surge únicamente de las enseñanzas del maestro, sino también del trabajo constante junto a un compañero de nivel similar, con quien es posible medir la propia evolución de manera real. En el caso de Tian Xiuchen y Lei Muni, ese entrenamiento conjunto, cargado de respeto pero también de reto, contribuyó de forma decisiva a que ambos alcanzaran un alto nivel técnico y una comprensión profunda del Taichi.
Transmisión del linaje tradicional.

El 1 de mayo de 1946, coincidiendo con su 60º cumpleaños, ​el maestro Chen Fake reconoció formalmente a varios de sus alumnos directos como discípulos (tudi) y les transmitió la 18ª generación del estilo Chen. En esta ceremonia fueron reconocidos como discípulos Tian Xiuchen, Li Jingwu, Sun Fengqiu y Song Linge. Desde este momento, además de formalizarse la relación maestro-discípulo entre Chen Fake y Tian Xiuchen, este último pasó a ser asistente y mano derecha de su maestro, y el primer discípulo a quien se permitió enseñar taichi estando aún él con vida. Cuando Chen Fake no podía dar alguna clase, o era invitado a algún lugar al que no podía acudir, era Tian Xiuchen quien le representaba. Se dice que cuando Tian Xiuchen sustituía a Chen Fake, los alumnos apenas notaban la diferencia en la exigencia técnica. Chen Fake solía decir: «escuchad a Xiuchen como si me escucharais a mí».
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Ceremonia Bai Shi de transmisión del linaje tradicional de Taichi. Coincidiendo con su 60 cumpleaños, ​el maestro Chen Fake reconoce a varios de sus alumnos directos como discípulos (tudi), transmitiéndoles la 18ª generación del estilo Chen. En el centro el maestro Chen Fake. En la esquina superior derecha Tian Xiuchen. (Pekín, 1947)
“Taichi estilo Chen” de Shen Jiazhen y Gu Liuxin.

Muchas anécdotas hablan de la confianza y el vínculo tan especial que existía entre maestro y discípulo. Por ejemplo, en 1949 se comenzó a escribir el libro “Taichi estilo Chen” de Shen Jiazhen y Gu Liuxin. ​Gu Liuxin fue alumno directo de Chen Fake. Era un alto cargo del deporte en Shanghái y un apasionado del Wushu que se mudó a Pekín específicamente para estudiar con Chen Fake tras quedar impresionado por su técnica. Tuvo una relación muy estrecha con el maestro y no sólo aprendió la técnica, sino que utilizó su influencia política para proteger a Chen Fake y promover el estilo. Fue él quien insistió en la necesidad de documentar el arte en un libro. Por otra parte, la relación de Shen Jiazhen con Chen Fake fue más la de un estudioso y colaborador que la de un "alumno de patio". Shen Jiazhen era un erudito y un gran conocedor de la historia del Taichi y, aunque conocía y practicaba el arte, su papel principal en el libro fue la teorización, la redacción y la estructura histórica. Se basó en las demostraciones de Chen Fake y en las explicaciones de Gu Liuxin y otros discípulos directos, como Tian Xiuchen, para redactar los principios teóricos. Dado que Shen Jiazhen y Gu Liuxin querían que el libro fuera técnicamente perfecto, pasaron cientos de horas observando no sólo a Chen Fake, ya mayor y cuya salud flaqueaba, sino también a Tian Xiuchen. El discípulo actuó también como "traductor técnico" para los autores, y se encargaba de explicar los detalles internos que Chen Fake mostraba físicamente. Por eso Chen Fake eligió a Tian Xiuchen para mostrar en imágenes la interacción real con el Gran Maestro, lo que demuestra que, para los autores y para el propio Chen Fake, Tian era en ese momento el sucesor espiritual de su maestro y la referencia máxima del estilo Chen. Las fotografías de tuishou (empuje de manos) donde aparecen Chen Fake y Tian Xiuchen se tomaron a principios de los años 50 (algunas fuentes dicen 1954). Shen Jiazhen y Gu Liuxin tenían ya muy avanzado el trabajo de recopilación pero, cuando Chen Fake falleció en 1957, y sin que se hubieran completado todas las fotos de la secuencia completa de Yilu y Erlu para el libro, los autores, también por sugerencia de Tian Xiuchen, recurrieron a su hijo, Chen Zhaokui, para completar el vacío visual. Debido a la situación política en China y a la complejidad de la edición técnica de la época, el libro no pudo publicarse oficialmente por primera vez hasta diciembre de 1963, seis años después de la muerte de Chen Fake.

El hermano mayor.
El resto de los discípulos e hijos de Chen Fake le apreciaban de forma especial y siempre se referían a él como hermano mayor (da shi xiong). En el sistema tradicional chino, este título no siempre depende de quién llegó primero a la escuela, sino de una combinación de factores que Tian Xiuchen cumplía a la perfección:
  • Chen Fake empezó a enseñar en Pekín en 1928 y Tian Xiuchen no se convirtió en alumno hasta 1941 y discípulo formal hasta 1946. Por tanto, Tian Xiuchen no fue el primer discípulo de Chen Fake. Sin embargo, el maestro Chen Fake, tras la ceremonia de transmisión del linaje, le otorgó un privilegio único: ser el único discípulo autorizado para enseñar en su nombre mientras él aún vivía. Esto, a ojos de todos los demás discípulos, lo convertía directamente en el "hermano mayor" en funciones, o dicho de otro modo, el sucesor designado por el maestro.
  • Tian Xiuchen ayudó a criar y a mantener económicamente a los hijos de Chen Fake, de modo que le trataban con el respeto que se le debe a un hermano mayor.
  • Tian Xiuchen hizo de intermediario para que Feng Zhiqiang fuese aceptado como alumno de Hu Yaozhen y posteriormente, en 1953, de Chen Fake (siendo, de hecho, su último discípulo reconocido).
  • ​Cuando Chen Zhaokui (hijo pequeño de Chen Fake) regresó a Pekín en 1966, se encontraba en una condición personal precaria, sin trabajo y mucha pobreza. Tian Xiuchen trató a Chen Zhaokui como si fuese un hermano pequeño de sangre: le ayudó económicamente, le cedió 20-30 alumnos para que pudiese trabajar dando clases y asegurarse un mínimo de ingresos y le ayudó a establecerse de nuevo en la capital. Tian Xiuchen decía que su deber, como discípulo mayor, era asegurar que el hijo del maestro tuviera dónde enseñar y qué comer. En la cultura china, quien cuida de la familia del maestro cuando el maestro fallece, adquiere el estatus de jefe de la familia marcial.

Otra clave para ser considerado hermano mayor fue su nivel cultural. Muchos de los primeros discípulos de Chen Fake eran personas con mucha fuerza pero poca formación académica pero Tian Xiuchen, al ser calígrafo, era uno de los pocos discípulos de Chen Fake que podían sentarse a discutir de filosofía, clásicos del Taichi o medicina con grandes maestros y académicos de Pekín. Esto le dio un prestigio que otros discípulos no tenían. De este modo, se convirtió en el "portavoz" del estilo. Por eso, incluso aquellos que llevaban más años practicando, acudían a él para entender la teoría profunda del estilo Chen de Taichi.
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Tras la muerte de Chen Fake en 1957, Tian Xiuchen ejerció como el verdadero custodio moral del linaje y fue quien, posiblemente, evitó que los discípulos se dispersaran. Explicaban algunos de sus hermanos de linaje que «la casa de Tian Xiuchen era 'la casa de los Chen'». Y es que su casa se convirtió en el punto de reunión de todos los discípulos, además del lugar en el que estaban muchos de los manuscritos y registros que Chen Fake le había confiado, convirtiendo su hogar en un archivo vivo del linaje. También él era el conciliador: si había disputas sobre cómo se realizaba un movimiento o sobre la gestión de la enseñanza, Tian mediaba usando la autoridad moral que su maestro le había concedido como hermano mayor, además de su conocimiento de los manuscritos de la familia Chen. No obstante, y a pesar del encargo de su maestro y su figura relevante, tuvo una crisis. Y es que, aunque había sido su mano derecha y el único con su permiso para enseñar el estilo Chen mientras estuvo vivo, sentía el peso de la reputación de su maestro y no creía ser capaz de continuar con su legado. El hecho de que Tian dudara de su propia capacidad refuerza su modestia, una de las virtudes que mencionamos antes. No obstante, siguió practicando intensamente y, en privado, como hermano mayor, continuó formando a otros alumnos de Chen Fake, como fue el caso de Feng Zhiqiang. Finalmente, en 1961, Tian Xiuchen se decidió a cumplir la voluntad de su maestro y comenzó a enseñar abiertamente taichi del estilo Chen en el Parque Dongdan de Pekín, siendo asistido por su hermano pequeño Feng Zhiqiang. Se entregó tanto a la enseñanza que sus alumnos contaban que solía tomarse sólo dos días libres al año, durante el Festival de Primavera, y acudía al parque a enseñar sin importar que hiciera viento, lloviera o estuviera enfermo. Esta entrega absoluta no era sólo una muestra de disciplina personal, sino el cumplimiento de una promesa hecha a su maestro: asegurar que el estilo Chen no sólo sobreviviera en la capital, sino que floreciera con la misma integridad y rigor con la que él lo había recibido en el patio de la calle Luomashi.
Características y enseñanzas de Tian Xiuchen.

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Además de su nivel y sus habilidades, se dice que Tian Xiuchen era una persona amable, modesta, paciente, generosa y que nunca hablaba mal de los demás. También se implicaba activamente en la vida de sus alumnos, ayudándoles en todo lo que fuese posible. Sus alumnos explicaban que no solía cobrar las clases si no se lo podían permitir e incluso les prestaba dinero si tenían dificultades económicas. Muchos de sus estudiantes cuentan que pudieron acceder a la universidad gracias a su ayuda. Y es que Tian Xiuchen trataba a todos los estudiantes por igual, independientemente de su estatus, condiciones económicas o habilidad para la comprensión del taichi.

Las enseñanzas de Tian Xiuchen se basaban en lo aprendido con Chen Fake y, como él mismo reconocía a veces, tenía miedo de cambiar algo. Sus movimientos eran naturales y poderosos, su fajin (fuerza explosiva) no era "ruidosa" o "tosca", sino "refinada", y trabajaba de forma conjunta lo suave y lo duro, la flexibilidad y el enraizamiento, con una especial atención a las espirales y una integración extraordinaria entre lo interno y lo externo. 
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Tian Xiuchen en el parque Dongdan de Pekín, donde enseñó entre 1961 y 1984. 
Tian Xiuchen era recordado también por su forma de proyectar la intención (yi) a través de los dedos. Como maestro calígrafo, trasladó la precisión del pincel a su técnica marcial: solía mantener el dedo índice con una extensión sutil que guiaba la energía, asegurando que la fuerza no se detuviera en la muñeca, sino que se proyectara más allá de las yemas de las manos, logrando un control del oponente basado en la sensibilidad extrema y la dirección precisa. En la cultura china, la caligrafía y el Taichi comparten la misma esencia: el control del qì desde el dantian hasta la punta (del pincel o de los dedos) y el uso de la fuerza espiral. Sus alumnos decían que "el movimiento de sus manos tenía la misma precisión y "fluidez de tinta" que su caligrafía". Tian Xiuchen enseñaba que la intención (yi) viaja por los canales y debe salir a través de la punta de los dedos; al mantener el índice con esa tensión sutil (pero no rígida), se asegura que el qì no se bloquee en la muñeca, lo que él llamaba "la punta del pincel marcial". 

​Para Tian, los dedos eran los "sensores" del cuerpo. En el Tuishou (empuje de manos), por ejemplo, él no empujaba con la palma plana como si fuera una tabla, sino que usaba los dedos para "leer" la fuerza del oponente, igual que un calígrafo siente la resistencia del papel a través de las cerdas del pincel. Él decía que la intención (yi) debía llegar "más allá de las uñas" ya que, si se quedaba en el hombro o el codo, el movimiento se cortaba.

​Su práctica se caracterizaba también por una estructura impecable y una intención (yi) tan fuerte que se reflejaba en una mirada penetrante y enfocada. De hecho era famoso por su "mirada de espíritu" (shen shi), y se decía que, cuando practicaba, sus ojos emitían una vitalidad que "asustaba" o "congelaba" al oponente. En sus clases era muy preciso en las explicaciones, y le gustaba realizar un movimiento, detallar a la perfección cada uno de los detalles técnicos del mismo y, finalmente, mostrar la aplicación marcial. No le importaba repetirlo tantas veces como fuese necesario para que sus alumnos lo pudiesen comprender. También le gustaba pasar uno por uno para realizar las correcciones y los ajustes necesarios, invitándolos a comprobar la efectividad de los movimientos con él mismo. Esto contrasta que el método de enseñanza de muchos maestros de la época, reticentes a que los alumnos les tocaran o intentaran empujarlos. Tian Xiuchen, al contrario, utilizaba su propio cuerpo como herramienta pedagógica.
En los círculos marciales de Pekín, se decía que Tian Xiuchen tenía una capacidad excepcional para "explicar lo invisible". Y es que, mientras muchos maestros eran crípticos, él, gracias a su formación intelectual, desglosaba la biomecánica de Chen Fake. Se decía que si entrenabas con él, "el camino se volvía transparente". 

Tian Xiuchen insistía mucho en que el Taichi debía ser "marcialmente efectivo en su interior, pero estéticamente culto en su exterior", frase que solía repetir a menudo y que refleja su identidad como calígrafo. Y es que, como hemos visto, para él el Taichi y la caligrafía no eran dos artes distintas, sino la misma energía aplicada a diferentes herramientas (el cuerpo o el pincel). Él lo explicaba mediante tres pilares fundamentales:
  1. La "fuerza oculta" (an jin). Así como en una buena caligrafía el trazo parece fluido y elegante, pero requiere una presión y estructura perfectas sobre el papel, en el Taichi el movimiento debe verse armonioso y suave, pero por dentro debe llevar una intención marcial "afilada". Él decía: «si el Taichi parece una pelea desde fuera, es que has perdido la elegancia del arte; si no tiene fuerza por dentro, es solo un dibujo vacío».
  2. El concepto de "tinta y hueso". En caligrafía se dice que el trazo tiene "hueso" (estructura). Tian aplicaba esto al cuerpo: los músculos son la tinta (suave, fluida), pero la estructura ósea y la intención (yi) son el hueso. Si sólo hay músculo, el Taichi es "gordo y torpe" y, si sólo hay hueso, es "seco y rígido".
  3. ​El "ritmo del pincel". Al igual que no se puede escribir un carácter chino a una velocidad uniforme (hay pausas, aceleraciones y giros), Tian insistía en que el Taichi estilo Chen debía mostrar ese ritmo. Sus formas tenían la cadencia de alguien escribiendo un poema: momentos de calma total seguidos de explosiones de energía (fajin) precisas, como el remate de un trazo de pincel.
Tian Xiuchen era conocido también por su extraordinaria habilidad para neutralizar (hua fa) y un control de la relajación activa (song) tan profundos que, cuando intentaban empujarlo, al principio sentían que sus brazos eran "mangas vacías que se convertían en vigas de hierro", o que estaban empujando una "bola de hierro envuelta en algodón" (mian li cang zhen). También algunos alumnos hablaban de  su fuerza de rebote elástico (dandoujin), es decir, no bloqueaba los ataques, sino que los absorbía y los devolvía como si fuera un muelle. También era conocido por el manejo de la espada, y se decía que era "como un dragón nadando", y que el sonido del aire al ser cortado por su espada era rítmico, uniendo la suavidad del Taichi con la precisión del calígrafo que maneja el pincel. 

​Como sucede en todas las artes marciales, cada discípulo de Chen Fake se especializó en un determinado tipo de técnica. En los círculos marciales de Pekín era muy común hablar del nafa de Chen Zhaokui (luxaciones y control de articulaciones; Chen Zhaokui era famoso por su capacidad para "romper" la estructura del oponente mediante palancas precisas en muñecas, codos y dedos), el dafa de Feng Zhiqiang (técnicas de golpeo y emisión de fajin; Feng era conocido por una fuerza explosiva demoledora y directa), la fuerza estructural de Li Jingwu (se decía que tenía una capacidad de enraizamiento y una pesadez estructural insuperables, e intentar moverle era como intentar mover una montaña), la agilidad de Li Zhongyin (que destacaba por su capacidad de desplazarse y entrar en la guardia del oponente con una velocidad y ligereza asombrosa), y el hua fa de Tian Xiuchen (habilidad para neutralizar,  la capacidad de hacer que la fuerza del oponente "caiga al vacío"). No obstante, aunque estos maestros tenían su "especialidad", eran expertos en todas las áreas y la distinción era más una forma en que la comunidad marcial de Pekín los reconocía y diferenciaba sus "sabores" técnicos particulares.


En Pekín se decía que Tian Xiuchen era el "espejo vivo" de Chen Fake y, en palabras de Feng Zhiqiang, «de todos los hermanos que practicaban el boxeo del estilo Chen con el maestro Chen Fake, el hermano mayor Tian tenía el mejor taichi y era el que más imitaba al maestro». De hecho, se le llamaba "aquel cuyo estilo de boxeo se parece más al de Chen Fake" (“拳架最象陈发科者”). En este sentido, no se referían únicamente a una imitación superficial o estética, sino a la transmisión exacta de la estructura interna (neigong) de su maestro.​
En 1963 Tian Xiuchen decidió dejar de fumar, pues consideraba que, como maestro, debía dar ejemplo a sus alumnos dentro y fuera de la clase, también en su estilo de vida. Sin embargo, él mismo predijo que sus largos años de tabaquismo le pasarían factura, como finalmente sucedería. Ese mismo año, sus estudiantes le regalaron una pancarta, escrita en papel de arroz, un tipo de regalos que suponen, en ocasiones, el máximo honor que unos alumnos pueden rendir a su maestro. La pancarta decía lo siguiente: “el maestro Xiuchen es descendiente directo de la familia Chen y presta la misma atención a su entrenamiento. Puede equilibrar la dureza y la suavidad, hacer que la forma del puño sea vivaz y tener una mente natural y desenfrenada”. La frase de la pancarta es técnicamente muy rica pues, cuando dice que es "descendiente directo", no se refiere a la sangre, sino a la pureza de la transmisión. Y cuando dice "mente natural y desenfrenada" se refiere a un concepto taoísta (xiao yao) que sugiere que, a pesar de su rigor técnico y su seriedad, por dentro poseía una libertad espiritual absoluta. Un maestro que es rígido en su forma pero libre en su mente. Tian Xiuchen guardó con cariño esta pancarta, que podía verse colgada al entrar en su casa.

​Con el paso de los años, Tian Xiuchen se convirtió en uno de los maestros de taichi más reconocidos en Pekín y un referente del estilo Chen. Cuando Chen Zhaokui viajó a Chenjiagou, siempre decía a sus estudiantes que debían acudir a Pekín para aprender con su hermano mayor Tian. De este modo, muchos de los actuales maestros del estilo Chen estuvieron varias veces en la capital para poder aprender con su tío Tian. Este fue el caso, por ejemplo, de un joven Chen Xiaowang (1945, 19ª generación del estilo Chen), que quiso profundizar en la línea de Pekín (la xinjia que su tío Chen Zhaokui estaba enseñando en Chenjiagou), viajó a Pekín para entrenar y aprender directamente con Tian Xiuchen. El maestro Tian lo trató como a un sobrino y le pulió detalles técnicos, de la mirada (shen shi) y la intención (yi).
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Tian Xiuchen (18ª generación) con Chen Xiaowang (19ª generación).
Revolución Cultural.

Aproximadamente entre 1966 y 1976 se produjo la llamada Revolución Cultural, una época negra de la historia china en la que muchos maestros de artes tradicionales (entre las que se incluyen el taichi y el qigong) fueron perseguidos, encarcelados o incluso asesinados, como fue el caso de Hu Yaozhen. Se conocen pocos detalles de la biografía de Tian Xiuchen durante esa época. Se sabe que fue obligado a regresar a su pueblo y condenado a trabajos forzados. Los alumnos directos de Tian Xiuchen, al describir sus años de "reeducación" en el campo durante la Revolución Cultural, mencionaban con frecuencia que el trabajo físico extremo (cargar sacos, trabajar la tierra) afectó su salud y le provocó algún tipo de lesión en la espalda. Durante su estancia allí, y pese a las persecuciones a maestros, siguió practicando a escondidas Taichi y Qigong cada día después del trabajo, y cuando sus familiares mostraban preocupación él les respondía: «no me molestéis, esto es simplemente una afición». Esta respuesta era una forma de proteger a su familia: si admitía que era un "maestro de la tradición" podía poner a todos en peligro de ser declarados "enemigos del pueblo". Durante los años de la Revolución Cultural, sus alumnos le invitaron cuatro veces a Pekín para dar clases a escondidas, y si alguien le preguntaba él explicaba que sólo iba a visitarlos para hablar con ellos y saber cómo estaban. Decir que iba a "enseñar Taichi" hubiese sido, literalmente, admitir un delito contra la Revolución. El hecho de que sus alumnos arriesgaran su seguridad para invitarlo y que él acudiera bajo la excusa de "visitas amistosas" demuestra que el estilo Chen nunca murió, sólo se volvió invisible durante unos años. 

Durante la campaña de "Destruir los Cuatro Viejos" (Po Si Jiu - 破四旧), desde el gobierno se instó a los Guardias Rojos a erradicar cualquier rastro de la sociedad anterior a la revolución socialista. Los "Cuatro Viejos" que debían ser eliminados eran:
  1. Viejas ideas: filosofías como el confucianismo o el taoísmo (en las que se basa el Taichi).​​
  2. Vieja cultura: las artes tradicionales, la literatura clásica y las artes marciales.
  3. Viejos hábitos: tradiciones familiares, rituales y formas de vida ancestrales.
  4. Viejas costumbres: fiestas tradicionales, vestimenta antigua y jerarquías sociales.
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Para alguien como Tian Xiuchen, la campana de "Destruir los Cuatro Viejos" era una amenaza directa a todos los niveles de su identidad:​
  • Poseer libros antiguos o manuales de artes marciales se consideraba una prueba de "pensamiento reaccionario". Los Guardias Rojos entraban en las casas, hacían hogueras con los libros y destruían las tablillas de los antepasados.
  • Aunque Mao era calígrafo, la caligrafía clásica era vista con sospecha. Tian, al ser un intelectual y calígrafo, era un objetivo claro por representar la "vieja cultura".
  • Las artes marciales se consideraban prácticas feudales y peligrosas para el nuevo orden. Los maestros eran humillados públicamente y se les obligaba a confesar sus crímenes contra el pueblo.

Durante estos años tan convulsos, y a pesar del peligro que corría, Tian Xiuchen se encargó de custodiar y preservar manuscritos antiguos de la familia Chen que corrían el riesgo de desaparecer. Gracias a su formación como calígrafo, no sólo guardó los manuscritos, sino que los re-caligrafió o transcribió para que el conocimiento no se perdiera si los originales eran destruidos. De este modo, Tian Xiuchen desempeñó también un papel crucial como protector del conocimiento escrito del estilo Chen y aseguró que muchas teorías del estilo Chen y, concretamente, de la línea de Pekín, llegaran intacta a las generaciones posteriores.
Universidad de Deportes de Pekín.

Una de las muchas herencias dejadas por el maestro Tian Xiuchen fue la incorporación del taichi como parte de la práctica y estudio en algunas universidades de China. En 1977, tras la Revolución Cultural, el Dr. Li Yongchang le invitó a dar clases durante unos meses en el Departamento de Investigación y Enseñanza de Wushu de la Universidad de Deportes de Pekín (BSU), que ya entonces 
era la institución de élite en China. Como ya hemos descrito anteriormente, el Dr. Li Yongchang era médico de profesión, maestro de Qigong (discípulo de Hu Yaozhen, con quien también Tian Xiuchen se había formado) y profesor de la Universidad de Deportes de Pekín. Además del propio Dr. Li, algunos alumnos de estas clases fueron  Kan Guixiang, Men Huifeng, Liu Yuping, Zhou Peifang, Chen Xiulong y Yang Li, entre otros profesores y trabajadores de la universidad. Incluir la enseñanza del taichi en la universidad fue dotando poco a poco al arte, además del aspecto tradicional y marcial, de otro más científico. Y el hecho de que fuese Tian Xiuchen el elegido para introducir el estilo Chen allí confirma que era considerado como el referente a nivel nacional. Desde entonces, en la Universidad de Deportes de Pekín y otras instituciones asociadas a la misma, se han realizado numerosos estudios e investigaciones sobre sus beneficios, y se han creado programas de doctorado especializados en taichi y qigong. 

Años después, para ayudar a su práctica y estudio, Tian Xiuchen desarrolló una primera versión de una forma simplificada de 36 movimientos. Posteriormente, sería revisada y modificada por él mismo, y presentada junto a su alumna y profesora universitaria Kan Guixiang (1940-2024), para que sirviera como introducción al taichi del estilo Chen y pudiera ser incluida en la universidad. Actualmente esta es una de las secuencias más conocidas y practicadas del estilo Chen. Esta rutina quedaría descrita en el libro "El Taijiquan simplificado al estilo Chen", que firmaron ambos. También desarrolló una forma de espada de 36 movimientos (basada en la de 58 movimientos) y una forma de sable de 36 movimientos.
​Forma de 36 movimientos (versión definitiva), realizada por la profesora Kan Guixiang.
Forma de 36 movimientos de Taiji Jian (espada), realizada por la profesora Kan Guixiang.
Forma de 36 movimientos de Taiji Dao (sable), realizada por el maestro Wang Xiaojun (4ª generación línea de Pekín).
En 1979 Tian Xiuchen regresó definitivamente a Pekín y retomó de forma regular las clases en la Universidad de Deportes de Pekín y el parque Dongdan. Allí enseñaba durante dos horas todas las mañanas, con cientos de estudiantes en cada sesión. Especialmente los domingos había tanta gente que el lugar apenas tenía capacidad para acogerlos. 
Ese mismo año, la Universidad de Deportes de Pekín quiso tener material gráfico de los distintos estilos tradicionales de taichi. Tian Xiuchen realizó Yilu (1ª rutina) y Lei Muni realizó Erlu (2ª rutina), representando ambos al estilo Chen. Esto fue especialmente significativo pues, como ya hemos comentado, cuando un maestro le solicitaba una demostración del estilo Chen a Chen Fake, éste elegía a Tian Xiuchen para mostrar Yilu y a Lei Muni para mostrar Erlu. Por tanto, la decisión fue mostrar las dos caras del estilo Chen a través de sus dos máximos exponentes pedagógicos en ese momento.

A ese encuentro fueron invitados también otros discípulos de Chen Fake, como su hijo Chen Zhaokui (a quien filmaron realizando un movimiento de taichi), Feng Zhiqiang, Li Zhongyin y Xiao Qinglin. La presencia de estos maestros fue significativa, pues validaba que lo que Tian Xiuchen y Lei Muni estaban registrando era el estándar del linaje y del estilo Chen.

El resto de grabaciones se realizaron a los siguientes maestros:
  • Liu Gaoming (estilo Yang). Era un discípulo destacado de Cui Yishi, quien a su vez fue uno de los mejores alumnos de Yang Chengfu (nieto de Yang Luchan). En 1979, la familia Yang estaba muy dispersa (Yang Zhenming estaba en Hong Kong y Yang Zhenduo estaba en Shanxi), y Liu Gaoming era el referente técnico en la capital y, sobre todo, tenía una relación estrecha con la Universidad de Deportes de Pekín.
  • Sun Jianyun (estilo Sun). A diferencia de otros maestros de la lista, Sun Jianyun era la hija de Sun Lutang (creador del estilo). Pero fue elegida no sólo por ser la hija, sino porque Sun Lutang (un genio que unificó Xingyi, Bagua y Taichi) le transmitió la forma pura de caminar en este estilo y porque, en 1979, ella era la única persona capaz de mostrar el estilo Sun con la elegancia y la profundidad filosófica original.
  • Li Bingci (estilo Wu). Fue discípulo de Yang Yueting, quien fue el gran estandarizador del estilo Wu en el norte. Li Bingci no solo era un gran ejecutor, sino un teórico que, al igual que Tian Xiuchen, tenía la capacidad de explicar el Taichi de forma clara para los manuales universitarios.
  • Ou Yangfang (estilo Wu/Hao). Es posiblemente la figura más desconocida de la lista. Era discípulo de Li Shanchuan, quien pertenecía al linaje de Hao Weizhen. El estilo Wu/Hao (el de Hao Weizhen) es el más minoritario de los cinco grandes estilos y, en 1979, casi no había maestros de este estilo en Pekín que tuvieran el nivel técnico y la disposición para colaborar con el gobierno. Su elección fue un intento de la BSU de demostrar que el Taichi chino era una unidad de cinco estilos, dándole al estilo Hao (Wu/Hao) el mismo estatus oficial que al Chen o al Yang.

El comité de la Universidad de Deportes de Pekín que supervisó las históricas grabaciones de 1979 estuvo liderado por algunas de las figuras más influyentes del Departamento de Wushu de la época: Zhang Wenguang, Li Yongchang, Men Huifeng y Kan Guixiang.  La Universidad de Deportes de Pekín, con estas grabaciones, no buscaban sólo a alguien que se moviera técnicamente bien, sino a gente que además pudiera ayudar a convertir esos estilos en un currículo educativo oficial.
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Aunque ya existían fotografías de muchos maestros, estas fueron las primeras grabaciones en vídeo de rutinas tradicionales completas de taichi de la historia. Hasta entonces, el Taichi se aprendía por imitación directa o fotos en libros, de modo que las grabaciones se convirtieron en la herramienta pedagógica más importante para las generaciones venideras.
Grabación de las formas de Chen Fake, realizadas por dos discípulos. A la izquierda, grabación de Yilu (Primera Rutina) de Taichi del estilo Chen, realizada por el maestro Tian Xiuchen. A la derecha, grabación de Erlu (Segunda Rutina) de Taichi del estilo Chen, realizada por el maestro Lei Muni (Universidad de Deportes de Pekín, 1979).
En el año 1981 fue nombrado asesor de algunas escuelas japonesas de taichi, y recibió varias veces la visita de los directivos de la Asociación Japonesa de Taichi: el presidente Hideo Miura, el vicepresidente Harumi Nakano, el asesor Hiroshi Takatani y Sachiko Takeda, junto con una delegación de unos 20 estudiantes japoneses. Japón fue pionero en estudiar el Taichi desde una perspectiva de salud y método, de modo que las visitas de Hideo Miura y su delegación no fueron simple cortesía: buscaban una fuente pura para llevar el Taichi estilo Chen a Japón. Al nombrar a Tian Xiuchen asesor, la asociación japonesa le dio un reconocimiento que cruzaba fronteras, algo muy poco común en ese momento para un maestro de artes marciales.

En la edición de septiembre de 1981 de la revista japonesa "TaiChi" se presentó la forma simplificada de 36 movimientos estilo Chen y en la edición del año nuevo, en 1982, varias fotografías del maestro Tian. L
a presentación de la forma de 36 en esta revista fue, probablemente, la primera vez que esta secuencia se publicaba fuera de China. 
Creación de la Asociación para la Investigación de Taichi estilo Chen de Pekín - Taichi estilo Chen de Pekín.

En julio de 1982 se celebró en Shanghai la Asamblea de Maestros Famosos de Taichi, a la que Tian Xiuchen fue invitado pero no pudo asistir. Quien sí acudió fue Feng Zhiqiang representando al estilo Chen. Fue la primera vez, en décadas, que podía verse a tantos maestros de taichi de diferentes estilos reunidos. Otros representantes del estilo Chen fueron Hong Junsheng, Gu Liuxin y Chen Xiaowang. También hubo representación de otras escuelas tradicionales, como por ejemplo Fu Zhongwen y Yang Zhengduo (estilo Yang), sobrino e hijo de Yang Chengfu respectivamente y que fue considerado, por muchos, como un momento de reconciliación familiar y técnica muy potente. También estaban Ma Yueliang (estilo Wu), Wang Peisheng (estilo Wu) y Sun Jianyun (estilo Sun), entre otros. En el evento hubo presentaciones y demostraciones, permitiendo a los asistentes contemplar diferentes estilos de taichi. Para muchos asistentes fue, de hecho, la primera vez en su vida que veían las formas (taolu) ejecutadas por los herederos directos o los máximos representantes de los estilos. Esta asamblea de maestros es considerada por los historiadores como el punto de inflexión para las artes marciales modernas y, posiblemente, el evento que sacó definitivamente al Taichi del ámbito de los parques y lo convirtió en un asunto de Estado y de orgullo nacional.

Meses después, el 5 de diciembre de 1982 se celebró el Congreso Nacional de Maestros de Artes Marciales Chinas, organizado por la Comisión Nacional de Deportes de China. Fueron invitados maestros de diferentes líneas de taichi y otras artes marciales chinas, y en esta ocasión sí pudo asistir Tian Xiuchen, además de Feng Zhiqiang. En la reunión, el entonces subdirector de la Comisión Nacional de Deportes de China, Xu Cai, consideró que debía concederse gran importancia al valor cultural y al papel de las artes marciales y, por ello, era un asunto urgente de estado recuperar y rescatar el patrimonio de las artes marciales chinas y promoverlo por el resto del mundo. Para ello, solicitó a los maestros veteranos que organizasen clubs, abriesen escuelas y creasen asociaciones. Aunque la Revolución Cultural había finalizado hacía años, estos dos congresos pondrían punto y final, de manera oficial, a la época de persecución de maestros de artes marciales tradicionales.

En este contexto, la presencia de Tian Xiuchen en el Congreso de Pekín fue de vital importancia para que el gobierno no viera a la línea de Pekín como algo "ajeno" o "secundario", sino como el estándar técnico de la vieja escuela de Chen Fake. Como figura de máxima autoridad técnica y hermano mayor de facto de la línea de Pekín, su participación sirvió para validar ante las autoridades la pureza y el rigor del estilo Chen que se conservaba en la capital. Su estatus como erudito y su profundo conocimiento de los manuscritos antiguos de la familia Chen, que había conservado durante la Revolución Cultural, le permitieron actuar como un puente esencial entre la tradición antigua y el nuevo modelo institucional que el gobierno chino buscaba promover. La presencia tan activa de Tian Xiuchen en el Congreso de 1982 envió un mensaje de unidad: la línea de Chen Fake en Pekín no estaba fragmentada, sino que tenía una cabeza visible y respetada por todos, incluido Feng Zhiqiang. Sin su intervención en estos foros, la línea de Pekín del estilo Chen podría haber quedado relegada a una variante local.

Sin embargo, este proceso de institucionalización no estuvo exento de fricciones. Durante estos encuentros, empezaron a emerger las tensiones entre las ramas de Chenjiagou y la línea de Pekín. Mientras que en la capital se defendía la maestría técnica y el conocimiento teórico heredado directamente de la etapa de madurez de Chen Fake, desde el pueblo se comenzó a imponer una narrativa que priorizaba el "linaje de sangre" sobre la veteranía de los discípulos externos. El historiador Gu Liuxin, testigo de excepción en estos congresos, dejó constancia en sus anotaciones de la complejidad de estas disputas, donde la autoridad moral concedida por Chen Fake a discípulos como Tian Xiuchen chocaba con el deseo de Chenjiagou de centralizar la hegemonía del estilo. Esta distinción entre el reconocimiento por mérito técnico frente al de apellido familiar fue uno de los detonantes que llevaría, poco después, al distanciamiento definitivo entre ambas ramas. Pero más allá de las diferencias técnicas, Tian Xiuchen siempre mantuvo una actitud de profundo respeto hacia la aldea de su maestro y, siguiendo el deseo de Chen Fake de preservar la raíz del estilo, Tian y otros discípulos de Pekín colaboraron activamente en la formación de las nuevas generaciones de la familia Chen, priorizando la supervivencia del arte por encima de cualquier reconocimiento personal o institucional.

Un año antes del Congreso de Pekín, en mayo de 1981, se produjo la muerte prematura de Chen Zhaokui con sólo 53 años. Esto dejó un vacío de poder y de mediación que cambió el destino del estilo Chen. Es posible que si Chen Zhaokui hubiera seguido vivo, la historia probablemente habría tomado un rumbo distinto por dos razones clave:
  1. Era el único puente de "sangre y técnica". Chen Zhaokui era el hijo menor de Chen Fake. Tenía lo que nadie más poseía simultáneamente: el apellido de la aldea y la técnica de Pekín. Él era el único que podía entrar en Chenjiagou y ser respetado por ser un Chen de sangre, pero al mismo tiempo era un hombre de la línea de Pekín, formado por su padre en la capital. Su muerte dejó a sus hermanos de linaje (como Tian Xiuchen y Feng Zhiqiang) sin su "escudo" familiar. Sin Chen Zhaokui, la línea de Pekín pasó a ser vista en la aldea simplemente como de "discípulos externos", lo que facilitó la narrativa de exclusividad de sangre que se ha mencionado.
  2. El equilibrio de la jerarquía. Chen Zhaokui tenía una relación excelente con sus hermanos de linaje y respetaba profundamente a Tian Xiuchen, a quien, como hemos visto, consideraba hermano mayor. Si él hubiera estado vivo en el Congreso de 1982 o en la fundación de la Asociación en 1983, posiblemente habría actuado como el gran unificador del estilo Chen. Difícilmente desde la aldea se habría podido imponer una narrativa de superioridad sobre Pekín si el propio hijo de Chen Fake estaba allí, en la capital, validando el trabajo de Tian Xiuchen y los demás discípulos
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No obstante, esto son simplemente conjeturas y nunca sabremos qué hubiera sucedido. Lo que sí es una realidad documentada es que su desaparición dejó el camino libre para que las dos facciones (Pekín y Chenjiagou) tuvieran que redefinir su relación sin un mediador natural.

Sin la figura centralizadora de un hijo de Chen Fake vivo en China (recordemos que Chen Zhaoxu, su hijo mayor, también había fallecido años antes y Chen Yuxia, su hija, era mujer), el gobierno y la aldea empezaron a promocionar con fuerza a la joven generación de Chenjiagou (Chen Xiaowang, Chen Zhenglei, Zhu Tiancai y Wang Xian), a quienes apodaron "Los Cuatro Grandes Guardianes (o Tigres) de Chenjiagou" (Chenjiagou Si Jing). Esta promoción fue tan potente que, para el gran público, el estilo Chen pasó a ser sinónimo de la aldea.

Primera fila: Tian Xiuchen y Lei Muni. Segunda fila: Zhang Chundong, Feng Zhiqiang, Li Zhongmeng y Li Lingguang.
Primera fila: Chen Yuxia, Lei Muni, Tian Xiuchen y Li Zhongmeng. Segunda fila: Zhang Chundong, Xiao Qinglin, Feng Zhiqiang, Li Lingguang y Ma Guanglu.
Primera fila: Tian Xiuchen, Li Yongchang, Li Lingguang, Men Huifeng, Kan Guixiang, desconocida. Segunda fila: Li Zhongyin, Lei Muni, desconocido, Feng Zhiqiang.
Reuniones para la creación de la Asociación para la Investigación de Taichi estilo Chen de Pekín. (Pekín, 1982-1983)
Motivados por todos estos acontecimientos, tras varias reuniones y encuentros, alumnos y discípulos de Chen Fake impulsaron la creación de la Asociación para la Investigación de Taichi estilo Chen de Pekín, que fue constituida en 1983. Su objetivo principal fue (y sigue siendo) proteger, desarrollar y transmitir el taichi según las enseñanzas de su maestro, asegurando que su legado tuviera una estructura oficial y académica para las futuras generaciones. 

​Esta institucionalización también fue una respuesta estratégica a las crecientes tensiones con la rama de Chenjiagou. Ante una narrativa que empezaba a priorizar el linaje de sangre y el marketing de la aldea sobre la veteranía de los discípulos de Chen Fake, los maestros de la capital comprendieron que debían blindar su identidad. La creación de la asociación permitió que la Línea de Pekín no fuera absorbida ni desvirtuada por intereses comerciales o genealógicos ajenos a la maestría real.
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Foto
Presentación de la Asociación para la Investigación de Taichi estilo Chen de Pekín. ​(Pekín, 1983)
La junta directiva que constituyó la asociación estuvo formada por Feng Zhiqiang como presidente, Tian Xiuchen, Lei Muni y Xiao Qinglin como vicepresidentes y Li Zhongyin como secretario.

Aunque la transmisión del linaje del estilo Chen había continuado en Pekín y contaba ya con discípulos de la 19ª y 20ª generación, se decidió reconocer como la 1ª generación de la línea de Pekín al maestro Chen Fake. Con esto, la asociación no estaba inventando un estilo nuevo, sino reconociendo y honrando que el Taichi que Chen Fake desarrolló en Pekín no era el mismo que se quedó estancado en la aldea, sino el que evolucionó con la madurez del maestro en un entorno cosmopolita y culto. De ahí que, en mi caso, pertenezca a la 6ª generación de la línea de Pekín, que corresponde a la 22ª generación de transmisión del estilo Chen. ​​

El maestro Tian Xiuchen transmitió la 19ª generación del estilo Chen y 3ª generación de la línea Chen de Pekín a sus tres sobrinos: Tian Qiutian, Tian Qiumao y Tian Qiuxin. Otros/as alumnos/as destacados fueron Li Yongchang, Kan Guixiang, Ding Dahong y Wang Qingyun, por citar algunos nombres.

Tian Xiuchen murió en 1984 debido a una enfermedad pulmonar, probablemente EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), provocada por sus años como fumador. Poco antes de fallecer, cuando ya estaba débil, aún seguía corrigiendo a sus alumnos con una precisión asombrosa y les decía que el mayor error del Taichi moderno era «querer parecer fuerte». Para él, la verdadera maestría de la línea de Pekín era la "invisibilidad de poder": que una persona viera en la ejecución de una forma (taolu) una danza hermosa pero, al mismo tiempo, sintiera un impacto devastador. Por eso se le llamaba también "aquel cuyo estilo de boxeo se parece más al de Chen Fake", porque maestro y discípulo poseían esa cualidad de "humildad marcial" donde el poder no se exhibía, se guardaba. 

Desde hace años en Pekín se celebra anualmente un torneo llamado la "Copa Xiuchen", que no es sólo un campeonato, sino un lugar donde se evalúa que el estilo Chen no se "deforme". Los jueces buscan específicamente la "energía de desenrollar seda" (chansijin) que Tian Xiuchen defendía.

Gracias al maestro Tian Xiuchen, el taichi del estilo Chen de Pekín ha sido extendido por todo el mundo, llegando a miles de personas que, de forma activa, siguen trabajando en la enseñanza y desarrollo de este arte.

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